Un euro por cangrejo

Foto: Juan Diego Polo
En los últimos cinco años de mi vida he comido más cangrejo que en toda mi vida en España.
De todos los tamaños imaginables los cangrejos pueden ser preparados de cientos de formas diferentes (veáse con leche de coco en la foto), haciendo las delicias de turistas y nativos de las ciudades del noreste de Brasil.
Un precio barato y un sabor de lujo, así es como mejor se define esta comida que forma parte de mis platos preferidos a la hora de ir a un bar (y digo bar porque no es comida de restaurante).
Los cangrejos se comen como las patatas bravas en España. Son pinchos, aperitivos que se disfrutan más chupando que comiendo porque carne, lo que se dice carne, poca tienen.
Existe una variedad llamada Guaiamum, algo mayor que el cangrejo, de color azul, sin pelos en las patas, con más carne y menos sabroso. Igual de famoso por estas tierras.
No podéis decir que habéis venido al noreste brasileño si no probáis los cangrejos de estas tierras.