Preocupación por lo verde

Fotografía del río Uno, Bahía, enviada por el lector Hector García.
Todos los días pueden verse programas hablando sobre ecología, leerse revistas sobre el amazonas o folletos intentando mejorar la actitud de los ciudadanos en lo que respecta a medio ambiente.
El poseer el pulmón de la Tierra hace que Brasil sea una pieza fundamental en la preservación de la naturaleza a nivel mundial. Es necesario que los brasileños tengan ese concepto perfectamente claro y se comporten como el resto del mundo espera que lo haga un país con ese papel.
Hasta aquí la teoría.
En la práctica tenemos familias que, por diferentes motivos, sólo dependen de los recursos naturales para sobrevivir. Necesitan obtener madera, comida, tierras… sea legal o ilegalmente. Cuando un político se les acerca hablando de la capa de ozono y la temperatura del planeta ellos abren la puerta de su casa mostrando niños hambrientos.
Quien quiera separar los problemas sociales de Brasil con los problemas ambientales estará muy equivocado. Los brasileños podrán preocuparse por el planeta cuando dejen de preocuparse por la salud y la alimentación de sus hijos. Es ley de vida.
De momento es igual de importante preocuparse por la clase media que lanza latas de refresco y papeles desde coches y autobuses sin preocuparse en quién va a recoger su basura.
Tags: medio ambiente, miseria, Naturaleza, río
Contrastes hasta en el tráfico

Los que me leéis habitualmente ya habréis percibido que cuando se dice que Brasil es un país de contrastes no se bromea.
Se ven contrastes en los suelos, en las viviendas, en los empleos… hasta en el tráfico podemos ver como se mezcla lo antiguo con lo moderno, lo lujoso con lo mísero.
Imaginad una enorme avenida llena de coches de los más diversos modelos: mercedes, fiat, pajeros, corsas… de todos los precios y colores. Los coches avanzando despacio, veinte kilómetros por hora, como mucho, sin prisas, con algún que otro inconformista pitando inútilmente entre ruedas y ruedas. De repente todo para… un burro con una carreta llena de plástico reciclable cruza la avenida mientras miles de vehículos aguardan, algunos pacientemente.
Ver carretas del siglo XVII junto a cochazos salidos de la última de James Bond es algo normal en Recife, ciudad considerada como uno de los mayores centros tecnológicos de Brasil. Muchas veces empujada por animales, otras muchas por personas acostumbradas a arrastrar cientos de kilos de basura reciclable que podrán cambiar por algunos reales al final del día, como en el caso de la fotografía mostrada aquí.
Hay dos formas de enfrentar la situación: pitar y pitar hasta que el sonido del coche consiga eliminar esta triste realidad o bajar del coche y añadir vuestra botella vacía de coca en una de las carretas.
Tags: burro, contraste, miseria, pobreza, Transporte
Palafitas en Bahía

Foto: mvitor
Aquí tenéis una palafita de cerca en el estado de Bahía, un estado del tamaño de España.
Como podéis comprobar no es un “privilegio” de la ciudad de Recife. Este tipo de vivienda se puede encontrar por todo el país, en los márgenes de los ríos de las grandes ciudades.
Si estamos acostumbrados a ver el día a día de la población que vive en las grandes chabolas de Río de Janeiro imaginad como debe ser el día a día en un conjunto de palafitas, viviendo entre restos humanos.
Como comenté hace unos días el gobierno intenta solucionar este problema regalando viviendas de bajo coste, aunque no lo hace atacando al verdadero enemigo de Brasil: educación, salud y empleo.
Tags: bahia, miseria, palafita, pobreza, vivienda
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