Xuxa, Lula y la Globo, los principales poderes de Brasil

Sé que el título puede parecer un poco amarillo pero os puedo asegurar que no estoy muy lejos de la realidad.
En el mundo de la política quien manda es el presidente, Lula, para ser exactos. Manipulado interna y externamente pero presidente, al fin y al cabo.
La presión que ejercen 180 millones de personas es enorme, por lo que las decisiones políticas son tomadas con mucho cuidado para no generar más ruido del que puede apagarse. Es una política muy moderada, llena de juegos de cintura para atraer la simpatía del mayor porcentaje de votos posibles (que, dicho sea de paso, pertenecen a la clase más pobre del país).
Una política criticada por muchos por ofrecer peces en lugar de técnicas de pesca y elogiada por otros que opinan que los frutos se verán a largo plazo. Sea como sea no está libre del principal problema de Brasil de los últimos años: la corrupción.
Si la política brasileña actúa en su mayor parte influenciada por la opinión pública y la mayoría de los votantes se enchufan a la televisión en su tiempo libre tenemos una conclusión inmediata: la televisión es un actor principal en las decisiones gubernamentales.
Cuando hablamos de televisión en Brasil no podemos dejar de hablar de la emisora número uno, GLOBO, la que atrae a prácticamente todos los brasileños con sus novelas e informa a decenas de millones de personas de la realidad que muestra, muchas veces de forma bastante subjetiva, en sus telediarios e informativos.
Dicen que la GLOBO manipula la opinión pública en periodo de elecciones, que hoy es lo que es por las jugadas políticas del pasado. Lo que es indiscutible es el enorme poder de esta emisora en el día a día de las personas, de casi 200 millones de personas, para ser exactos.
El tercer gran pilar de Brasil lo reconocerán aquellos que tienen niños en casa. La figura de Xuxa, actriz, presentadora y, sobre todo, ídolo de los niños, es omnipresente. Lo que Xuxa dice los niños lo asumen como si de la biblia se tratara. Una frase de Xuxa puede cambiar la mentalidad de decenas de millones de niños en un día.
Concentrar el poder de la mente de la nueva generación en una sola persona es peligroso. El carisma, encanto y empatía de Xuxa la ha llevado a un trono del cual es difícil ser expulsada. Una decena de DVDs, incontables discos, innumerables entrevistas en la televisión… la protagonista de las horas de TV de la mayoría de los niños brasileños tiene nombre, y su nombre es Xuxa.
El hecho de haber filmado una película erótica hace muchos años no ha tenido en Brasil el efecto devastador que tuvo en España, hecho que la retiró de la televisión española cuando yo era adolescente. Seguramente en España intuyeron el poder que Xuxa tenía en los niños y buscaron rápidamente algo que modificara su imagen para evitar un monopolio en la mentalidad infantil.
Xuxa, Lula y la Globo, los pilares de la Tierra.
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