Ronaldinho tiene una colección de Cómics

Existen en Brasil unos personajes de cómic (”quadrinhos”) que todo niño adora. El grupo se llama la “Turma da Mônica” (Pandilla de Mónica) y esta compuesto por niños con características de las más diversas.
Las historias, creadas por Mauricio de Sousa, cuentan también, desde 2006, con un personaje que tiene una colección propia: Ronaldinho Gaúcho.
Y es que el fútbol está en la sangre de los brasileños, adultos y niños.
Tags: fútbol
Brasil - Argentina. Algo más que un partido de fútbol

Hoy por la noche juegan al fútbol los eternos rivales Brasil y Argentina. Aunque tengo algo de miedo de hablar de fútbol, debido a mi enorme ignorancia en este tema, quiero aprovechar el tema para comentar algo que muchos no-brasileños ignoran: La mayoría de los brasileños odian a los argentinos.
No hablo solamente de fútbol, hablo de una cierta alergia existente en la sangre brasileña cuando se oye la palabra Argentina.
Cuando hablo portugués con mi acento español muchos me confunden con argentino y muestran una reacción de desconfianza hasta que les aclaro que soy de España.
Es curioso.
La imagen que he puesto en esta noticia corresponde a un viejo chiste en el que Argentina es cubierta por el mar, generando el “mar de la felicidad”. Chistes entre argentinos y brasileños los hay a puñados, desde el más clásico estilo Lepe hasta algunos realmente pesados.
Parece ser que las fronteras de la rivalidad en el fútbol se han roto, dejando que el sentimiento conquiste el resto de las areas.
Cuando pregunto por el motivo sólo obtengo una respuesta: no hay quien aguante la prepotencia argentina… en fin.
Por mi parte os puedo asegurar que tengo amigos argentinos la mar de majos, con lo que si conocéis el motivo de esta aversión os ruego que lo comentéis aquí abajo.
Se vende pescado y cómo nos complicamos la vida

Aún tengo esta foto de la última vez que fui a Porto de Galinhas (hace unos seis meses).
Estaba tranquilamente sentado, dando el potito a mi hija que, por entonces, no tenía más de un año. Levanté la cabeza y allí los vi. Varias personas hablando del tiempo, del mar, de fútbol, de educación… personas humildes que viven vendiendo pescado que ellos mismos pescaban todas las mañanas. Amigos reunidos a las cuatro de la tarde en frente de su modesto negocio.
Al principio, al ver la placa desecha, dan ganas de salir corriendo y volver a nuestras grises ciudades llenas de corbatas. Hay que relajar y concentrarse en el verdadero significado de nuestra vida para acercarse, saludarles y felicitarles por una vida sencilla y repleta de amigos.
Recibí hoy mismo uno de esos espantosos mensajes en powerpoint que para decir 5 frases nos hacen ver cincuenta fotos de bebés. En resumen el mensaje era el siguiente:
- Hoy tenemos casas más grandes y familias más pequeñas. Más facilidades, pero menos tiempo.
- Tenemos mayor preparación, pero menos sentido común. Más conocimiento, pero menos discernimiento.
- Tenemos más expertos, pero más problemas. Más medicinas, pero menos bienestar
- Gastamos demasiado, Reímos demasiado poco, Conducimos demasiado rápido, Nos enojamos demasiado pronto, Nos acostamos demasiado tarde, Leemos demasiado poco y Vemos demasiada televisión.
- Aumentamos nuestras posesiones, pero disminuimos nuestros valores. Hablámos demasiado, amamos muy poco y mentimos muy a menudo.
- Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir. Hemos agregado años a nuestra vida, pero no vida a nuestros años.
- Tenemos más edificios y menos caracter. Autopistas más anchas y puntos de vista más estrechos. Gastamos más, pero tenemos menos. Compramos más, pero nos divertimos menos. Hemos ido a la luna y regresado pero nos cuesta cruzar la calle para visitar a nuestros vecinos. Hemos conquistado el espacio exterior, pero no nuestro interior. Hemos desintegrado el átomo, pero no nuestros prejuicios.
- Escribimos más, aprendemos menos. Planeamos más, logramos menos. Hemos aprendido a correr, pero no a esperar. Tenemos ingresos más altos, pero moral más baja.
- Construimos más computadoras para manejar más información, para producir más copias pero, tenemos menos comunicación. Tenemos más cantidad, pero menos calidad. Es tiempo de comidas rápidas y digestión lenta. Hombres altos y caracteres bajos.
- Más entretenimiento… pero menos diversión. Más variedad de comidas… pero menos nutrición. Dos salarios… pero más divorcios. Mejores casas… pero hogares deshechos.
Es decir: valores. Vivir en Brasil, lojos de las grandes ciudades, permite estar más cerca de los valores por los cuales antes se luchaba. Hoy en día la lucha es tan eterna que nos olvidamos del motivo de la misma.
Todo esto pensaba mientras veía a los vendedores de pescado charlando en horario laboral…
Tags: brasil, casas, ciudad, comida, educación, fútbol, interior, lucha, porto, salarios, Salud, Televisión, vendedor
|