Brasil multicultural

En cada estado de Brasil existen tradiciones que mezclan la cultura precolombina, africana, portuguesa y, en algunos lugares, europea.
Esta mezcla genera resultados sorprendentes, contrastes entre lo nuevo y lo milenario que hace juego con los contrastes sociales que se ven en el día a día.
En este blog iré mostrando las diferentes costumbres, supersticiones y fenómenos culturales resultados de la especial combinación de los pueblos que ya pasaron por aquí.
Y es que es fácil encontrar un brasileño con rasgos asiáticos, hijo o nieto de emigrantes japoneses, con rasgos africanos, descendiente de los esclavos que formaron enormes colonias en su tiempo, con aspecto alemán, rubios con ojos azules, descendientes de emigrantes europeos, con pelo suave y liso, descendiente de indios… y todas las mezclas genéticas posibles resultantes de este diverso pueblo.
De hecho el pasaporte de un brasileño es uno de los más valiosos en el mercado ilegal. Ya que cualquier persona del mundo puede pasar por brasileño.
Encontrar por las calles personas de los más diversos colores conviviendo con culturas de orígenes tan diversos es lo que hace de Brasil un lugar tan especial, un minimundo concentrado donde las personas están aprendiendo aún a vivir juntas.
Intolerancia, racismo y desprecio por clases y razas son elementos que no faltan, se respira todos los días, pero se hace en un ambiente multicultural donde brilla la esperanza de la igualdad entre seres humanos.
Aquí os dejo el enlace del blog sobre Diversidade Cultural del Ministerio de Cultura brasileño, dirijido hoy por el mito musical Gilberto Gil.
Aquí podéis ver una foto que podría ser obtenida fácilmente en cualquier calle de São Paulo.

Foto: caribb
Tags: contraste, culturas, razas
Dengue en Brasil

Seguramente muchos estáis oyendo noticias sobre la epidemia de Dengue que Brasil está sufriendo en Rio de Janeiro. Os voy a contar como se vive la situación desde dentro del país.
La Dengue puede confundirse con una gripe fuerte al principio, es transmitida por el mosquito que veis en la foto, característico por tener las patas rayadas y reproducirse en aguas limpias paradas.
Los síntomas típicos son: fiebre y dolor intenso en las articulaciones y músculos, inflamación de los ganglios linfáticos y erupción de la piel.
Conozco varias personas que han tenido Dengue, no es mortal si se trata correctamente. Aunque puede complicarse con la variación de Dengue Hemorrágica continúa no siendo fatal con un tratamiento adecuado.
El problema que estamos teniendo en el país no está relacionado con la gravedad de la enfermedad y sí con el atendimiento primitivo de la salud pública. Si un enfermo con Dengue hemorrágica es atendido en un hospital público con espacio para trabajar, no hay ningún peligro de que pueda complicarse, el problema es cuando miles de personas con esta variación se dirigen a hospitales que no están preparados a atender a tantos pacientes al mismo tiempo.
En Rio de Janeiro ya han muerto casi cien personas, miles infectadas hacen fila en los hospitales mientras el alcalde de la ciudad continúa diciendo que NO se trata de una epidemia. El gobernador del estado de Rio de Janeiro, aparentemente más realista, empieza a mover hilos intentando conseguir ayuda de Cuba en caso de no mejorar la situación hasta el fin de semana. Y no tiene la menor pinta de que la situación mejore.
Ya han aparecido casos en otros estados, nada que se salga de las estadísticas anuales. Bahía, Alagoas y Rio Grande do Norte están, eso sí, en alerta.
Para prevenir esta situación el gobierno sólo puede hacer una cosa: educar a la población para que la gente evite dejar aguas limpias paradas en plantas, neumáticos, vasos y demás nidos de la larva del mosquito. No hay nada que un gobierno pueda hacer ante billones de mosquitos atacando a la población, sólo evitar su reproducción y esperar a que los activos mueran de forma natural.
Podéis leer más sobre el mosquito de la Dengue en la Wikipedia. Esperemos que la situación en el país se calme y no tenga que dar más noticias como ésta.
Tags: dengue, hospitales, larva, mosquito, rio de janeiro, Salud
En el límite de la esclavitud

Para entender la forma de vivir en este país es necesario profundizar en la realidad de cada una de las clases sociales existentes.
Recordemos que tenemos una clase que recibe menos de 400 reales mensuales (unos 230 dólares) para mantener familias muchas veces más numerosas que las clases más adineradas.
Recordemos también que existe una clase media con un sueldo entre 2.000 y 10.000 reales y una media de 2 hijos por familia.
¿Cómo estas dos clases conviven?, ¿dónde y de qué forma se realiza la integración?.
La clase media está acostumbrada a contratar los servicios domésticos a otras personas. Es muy difícil entrar en una casa que no tenga “secretaria” como algunos la llaman para evitar el nombre “empleada” que puede ser agresivo en algunos contextos.
Las empleadas suelen ser mujeres, de las más diversas edades, con poca o ninguna educación escolar y con pocas posibilidades de encontrar un empleo en el mercado.
Ya que el salario mínimo en Brasil hoy es de 415 reales, la clase media debería pagar esa cantidad a una mujer para realizar todas las actividades caseras durante el largo expediente que, en teoría, es de 8 horas.
La realidad es muy diferente.
Aprovechando muchas veces la ignorancia de la contratada, contratando a veces personas que viven en el lejano interior de algunos estados, pensando que dentro de su casa la empleada estará mucho mejor que en el agujero del cuál fue recogida, los más afortunados tienden a abusar de su posición y solicitar, por el mismo precio, horarios de 24 horas con posibilidad de salir un fin de semana cada 15 días.
Es cierto que muchas personas aceptan encantadas con la idea de vivir en un lugar con todo tipo de lujos. Comodidad a cambio de libertad. Esta situación, aparentemente cómoda por los dos lados, es lo que impide que esta privación de libertad continúe y no tenga previsión de finalizar.
Es fácil que las “secretarias” formen parte de las conversaciones en fiestas, bodas y eventos de la clase media y alta. Allí pueden escucharse cosas del tipo:
- Otra vez me ha pedido para salir antes.. ya no sé qué hacer con ella. Ha empezado a ir a la escuela y a las 7 de la tarde se me va todos los días. Ya me dirás que va a hacer una mujer de 45 años en la escuela.
- Voy a tener que buscar otra chica. La que tengo me dice que no puede con todo. Es mejor que una se dedique a las cosas de casa mientras la otra cuida del bebé.
- Pues sí, voy a tener gemelos, voy a contratar a dos chicas, una para cada uno, aunque creo que sólo una se quedará para dormir, ya sabes… por si alguno de los niños se despierta.
- Le pongo una televisión en la cocina, le doy de comer lo mismo que comemos nosotros, le compro un colchón nuevo y aún así me pide un aumento.
…
Una situación realmente incómoda para los que estamos acostumbrados a lavar nuestros platos, planchar nuestra ropa y cuidar de nuestros hijos.
Por supuesto hay excepciones, desde los que contratan por servicio realizado hasta los que no permiten que se queden después de las 17:00h, pasando por los que pagan educación privada para sus funcionarios. Raras excepciones.
Algunas cosas que me sorprendieron los primeros meses:
- Las empleadas no comen con sus patrones, esperan a que la comida termine y se retiran a la cocina.
- Muchas no comen la misma comida. Algunos patrones compran pan o carne más barata para alimentar a sus funcionarios.
- Muchas no saben ni leer ni escribir.
En fin, son muchos los contrastes culturales a los que hay que acostumbrarse para poder vivir aquí y disfrutar de las maravillas de este país, que no son pocas.
Tags: empleadas, empleo, Profesiones
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