Gigantescos edificios, cárceles de lujo

Foto: p_atricinha
De la playa, pasando por los ríos y pafitas, llegamos a un típico paisaje de un barrio de clase media.
Edificios de más de 20 plantas con piscina, sala de fiestas, jardín, recreativo para niños, campo de fútbol, enormes plazas de aparcamiento y… cámaras de seguridad, altos muros, verjas eléctricas, guardias de seguridad…
Ahora estoy más acostumbrado a vivir en estas cárceles de lujo. El convivir tan cerca de clases sociales infinitamente más pobres los más afortunados protegen su patrimonio invirtiendo grandes cantidades de dinero en avanzados sistemas de seguridad.
Lo peor es que esos blancos muros encerrando maravillosos edificios hacen que las calles estén desiertas. No se ve en Recife a gente paseando por las calles, para eso están las playas y parques. Las calles sirven para conducir y para desplazarse caminando en cortos trayectos. Nadie camina por el placer de pasear.
Sin duda aquí puedo vivir en un apartamento con el que no podría ni soñar en Barcelona. Grande, luminoso, con dos plazas de aparcamiento, infraestructura de ensueño y por el valor de una plaza de parking en Madrid. Pero todo tiene un precio, aquí pago libertad.
Los fines de semana mucha gente huye a los únicos lugares en los que la seguridad está garantizada: las playas.
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3 comentarios en “Gigantescos edificios, cárceles de lujo”
Por Jose Roberto Fonseca en 28-03-08 | Responde
Hoje a cidade do Recife é uma das mais densas capitais no Brasil, e consequentemente, violenta. Grande parte das famílias recifenses são reféns em suas próprias casas. Nos “guardamos” nestes lugares, pois a ineficiência estatal, nos faz acreditar que este é o último refúgio seguro para uma família.
As ofertas dos novos edifícios salientam a crescente demanda por condomínios em que o morador, praticamente não precisa sair de casa para satisfazer suas necessidades de lazer, esportes, escolas, lavanderias, etc.
Bem, será que isto tem um limite ou cada vez mais nos enclausuraremos em nossas casas?
Por pelz en 07-04-08 | Responde
Hace dos años estuve en Recife para asistir a una boda hispano-pernambucana, y lógicamente para ver algo de un país tan impresionante. Lo que dices de las cárceles de lujo, ya me llamó la atención cuando estuve. En el mismo paseo de la playa Boa Viagem, todos los edificios tenían una garita con un guarda que vigilaba las entradas y salidas. Estar en el paraíso con un guarda armado con espada de fuego me mosquea un poco.
Saludos
Por Alejandro en 11-04-08 | Responde
Soy español enamorado del Brasil desde hace años,la verdad es que la triste realidad de este maravilloso pais es esa(la violencia social)toda la forma libre de vivir y las maravillas naturales que te ofrecen este pais se pierden por otro lado al tenerte que limitar.