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Brasileños en la mesa

02-06-2008 | por Juan Diego Polo | Categoría: comida |

Hablar sobre comidas tradicionales en un país del tamaño de Brasil es algo arriesgado. Cada zona tiene sus costumbres, sus platos, sus sabores… y en Brasil hay muchas zonas.

El objetivo de esta reseña no es comentar las comidas del país y sí las costumbres de los brasileños a la hora de comer.

Algo que es común en todas las ciudades brasileñas que he visitado es que no se separa la comida en primer y segundo plato, como es hecho en la mayoría de Europa.

En España tenemos la costumbre de comer un primer plato que puede componerse de sopa, puré, arroz, ensalada, etc. El segundo plato suele ser pescado o carne, no pudiendo comenzarse hasta que el primero no ha sido finalizado.

En Brasil no existe esa costumbre. La comida se pone en el centro de la mesa: sopa, carne, alubias, arroz, ensalada, pescado, maiz … todos los platos separados en la mesa para que cada comensal haga su mezcla personalizada.

De esta forma es común ver un plato con parte de arroz, parte de ensalada y parte de carne, siendo mezclado todo antes de comerse.

De la misma forma que al principio me pareció extraño mezclar los diferentes platos ahora me parece más extraño aún separarlos. Un plato de arroz blanco con tomate me parece algo sin mucha gracia, algo que antes lo tomaba con orgullo de estar probando “arroz a la cubana”.

Lógicamente hay mezclas que no combinan, como con la ropa. Nadie mezcla la sopa con nada que no sea pan, es difícil que la carne se junte con el pescado… con la práctica llega a dominarse la técnica y se deja de hacer el ridículo.

Los primeros meses, cuando vi que todos mezclaban los platos, empecé a hacer algunas mezclas “poco tradicionales”, lo que generaba bastante atención entre los comensales presentes. Hoy en día estoy hecho un hacha.

Una consecuencia directa de esta forma de comer es el hecho de que siempre hay lugar para uno o dos más. Ya que los platos no se dividen indidualmente y todos consumen de una misma cantidad, si llega una visita de última hora puede sentarse a la mesa sin problemas, siempre habrá comida para los imprevistos.

Eso es algo curioso, me llamó también la atención. Acostumbrado como estamos en algunas ciudades europeas a seguir un protocolo para ser invitados o invitar a alguien a cenar, me sorprendió que la gente en Brasil pueda presentarse a casa de los amigos o familiares sin prácticamente avisar y sin que nadie se sorprenda ante la situación.

Por supuesto, como en todos los lugares, existen excepciones y casos particulares.

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  1. 4 comentarios en “Brasileños en la mesa”

  2. Por Viviana en 02-06-08 | Responde

    ¡A LA MESA!…La paella
    Es que si seguimos a la receta valenciana ésta es a puro conejo y pollo…¿ O no?. Pero en muchos lugares sudamericanos y me atrevo a confirmar, en España también , existe cierta y sospechosa mezcla de carnes.
    En Argentina,sobre todo, donde la carne de ternera es de-li-cio-sa ( y la de mariscos también) se acostumbra a hacer esa mixtura (Carne de ternera-pollo-pescado y/o marisco). En lo personal, es como si combinara en mi ropa lunares con flores…No lo paladeo con fervor.
    Pregunto: ¿Cuáles serán los paladares exquisitos?
    De todas formas, entiendo que en todos los países conviven los protocolos del menú conforme a las situaciones de formalidad o informalidad.
    Viviana

  3. Por Thathy en 03-06-08 | Responde

    No vale, quiero que nos cuentes que es lo que has mezclado para que la gente te mire con cara rara, jejeje.
    Por cierto, ir a casa de alguien sin avisar es una muy mala costumbre en Brasil, si no eres un familiar muy cercano o un amigo con mucha pero mucha confianza (y mucha cara), no debes hacerlo porque cae muy mal. Nadie te dirá nada, pero al anfitrión le sentará fatal.
    Otra cosa muy importante que no se debe hacer nunca en la mesa que en España es, digamos, “normal”: Sonar la nariz. En público tampoco está bien visto, mejor hacerlo en el aseo.

  4. Por Pepe en 24-06-08 | Responde

    Eso de que lleguen “invitados” a la hora de comer sin previo aviso es de lo que más me sorprendió a mi también.
    Un saludo de un mallorquín desde Salvador.

  5. Por Juan Diego Polo en 25-06-08 | Responde

    A mí también me sorprendía un poco al principio. Aunque ahora la verdad es que me quedo bastante contento si un buen amigo aparece cerca de la hora de cenar: una cervecita, a comer un poco y a charlar después.

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